Doble Click en cerros isla de Santiago: áreas verdes, riesgos y desafíos

La sexta edición del Día de los Cerros volvió a poner en valor el potencial de estos espacios para mejorar el acceso a áreas verdes, proteger la biodiversidad y enfrentar el cambio climático. En conversación con Tele13 Radio, Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades, abordó las oportunidades de recuperación de los cerros isla, los riesgos asociados a las quebradas y la importancia de fortalecer la colaboración público-privada.

Los cerros son parte de la identidad y del paisaje de numerosas ciudades chilenas, pero su importancia va mucho más allá de su valor natural y recreativo. Su recuperación representa una oportunidad para mejorar la calidad de vida, reducir las desigualdades territoriales y fortalecer la resiliencia urbana. Con ese espíritu se celebró el sábado 17 de octubre la sexta edición del Día de los Cerros, iniciativa impulsada por Fundación Cerros Isla que contempló 170 actividades gratuitas en 130 cerros de 13 regiones del país.

En un nuevo Doble Click de Tele13 Radio, Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades, destacó la importancia de reconocer estos espacios como parte integral de las ciudades y no únicamente como elementos del paisaje. En ese contexto, recordó que, según el Diagnóstico de Montañas de Chile elaborado en 2012, cerca del 63,8% del territorio continental del país corresponde a zonas de montaña. “Nuestras montañas son Santiago también, y nuestras quebradas son parte de Santiago”, señaló, enfatizando que comprender esta geografía implica reconocer tanto sus oportunidades como sus riesgos.

Una oportunidad para triplicar las áreas verdes de Santiago

Según antecedentes de Fundación Cerros Isla, la recuperación de 26 cerros urbanos de Santiago, que abarcan aproximadamente 5.000 hectáreas, permitiría elevar potencialmente la disponibilidad de áreas verdes de 3,7 a 11,7 m2 por habitante, transformación que adquiere especial relevancia desde la perspectiva de la justicia territorial, considerando que más del 70% de estos cerros se encuentra en comunas de menores ingresos. Sin embargo, aprovechar este potencial no significa intervenir toda su superficie, sino combinar conservación y restauración ecológica con espacios habilitados para senderos, miradores y actividades recreativas.

Uno de los principales desafíos es la propiedad del suelo. Durante la conversación, Andrade explicó que aproximadamente el 80% de la superficie de los cerros isla de Santiago son de propiedad privada, lo que obliga a desarrollar nuevos mecanismos de colaboración para facilitar su recuperación y acceso público. “Este potencial o esta adaptación que podríamos tener en estos espacios va a depender de la capacidad que tengamos de articularnos, justamente con el mundo privado”, sostuvo.

Montañas, quebradas y riesgos frente al cambio climático

La conversación también abordó la relación entre los cerros y las amenazas naturales, especialmente ante episodios de precipitaciones intensas. La vegetación y los suelos de estos territorios pueden contribuir a moderar las temperaturas, conservar biodiversidad, reducir la erosión y regular parte del escurrimiento superficial. Sin embargo, las pendientes, quebradas y condiciones geológicas también pueden favorecer inundaciones, aluviones y remociones en masa, por lo que su protección debe acompañarse de una adecuada planificación y gestión preventiva.

Martín destacó información territorial disponible en la plataforma trazaurbana.cl/ y señaló que el Plan Regulador Metropolitano de Santiago identifica 146 quebradas, que suman más de 467 kilómetros y se distribuyen en 11 comunas, donde cerca de 18.000 viviendas y más de 61.000 personas se ubican a menos de 100 metros de alguna de estas quebradas.

Frente a este escenario, el director ejecutivo de Corporación Ciudades enfatizó la necesidad de avanzar desde el diagnóstico hacia medidas concretas. “Tenemos que dar un salto en la planificación y en la inversión”, afirmó, destacando que Chile cuenta con importantes capacidades técnicas e información sobre los riesgos climáticos, pero necesita traducir ese conocimiento en mejores decisiones territoriales, obras de mitigación y protección de los ecosistemas.

Experiencias que muestran el potencial de recuperación

En Santiago existen iniciativas que están cambiando la manera de relacionarnos con los cerros. Entre ellas destacan los procesos de recuperación de los Cerros de Renca y el Parque Metropolitano Cerro Chena, que buscan ampliar las oportunidades de encuentro con la naturaleza y mejorar la disponibilidad de espacios públicos en sectores históricamente deficitarios. A estas experiencias se suma la Asociación Parque Cordillera, modelo de colaboración intermunicipal que administra y promueve la conservación y el acceso a extensos territorios precordilleranos, incluyendo sectores como Aguas de Ramón y San Carlos de Apoquindo.

El desafío, finalmente, es comprender que los cerros no son espacios residuales ni barreras para el crecimiento urbano, sino componentes estratégicos de nuestras ciudades. Su protección y recuperación requieren colaboración entre municipios, instituciones públicas, organizaciones sociales y propietarios privados, además de inversiones sostenidas en conservación, accesibilidad y prevención de riesgos. Como planteó Martín, estos territorios ofrecen oportunidades que van mucho más allá de su belleza o valor deportivo: pueden convertirse en una pieza fundamental para construir ciudades más equitativas, sostenibles y preparadas frente al cambio climático.

20 Octubre 2026

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