Ciudades, adaptación al frío y desafíos urbanos del invierno

Las bajas temperaturas ponen en evidencia brechas en la eficiencia térmica de las viviendas, el transporte y el espacio público.
En una nueva conversación en Tele13 Radio, el director de estudios de Corporación Ciudades, Fernando Pérez, abordó los desafíos que enfrentan las ciudades durante el invierno y la necesidad de incorporar las bajas temperaturas en las estrategias de adaptación climática. “Muchas veces, cuando hablamos de adaptación climática, pensamos en calor, pensamos en incendios, pensamos en inundación, pero poco se habla de las ciudades que tienen que adaptarse al frío”, señaló.
Fernando explicó que este desafío no se resuelve únicamente aumentando la calefacción, sino que requiere revisar integralmente la forma en que se construyen y habitan las ciudades. “Adaptarse al frío, en términos urbanos, no solamente significa poner más fuerte la calefacción, sino significa tomar medidas”, afirmó junto con enfatizar la necesidad de repensar la vivienda, el transporte y los espacios públicos frente a condiciones climáticas cada vez más exigentes.
Uno de los principales desafíos se encuentra en las viviendas con baja eficiencia térmica, que pierden rápidamente el calor y obligan a las familias a aumentar su gasto en calefacción. En ese sentido, Fernando subrayó que “la aislación del techo es una de las maneras más importantes para conservar el calor de las viviendas”, permitiendo mejorar el confort interior y disminuir el consumo energético.
El arquitecto también llamó a diseñar calles y espacios públicos que respondan a la lluvia, el viento y las bajas temperaturas. Paraderos con mayor protección, veredas que reciban luz natural y una adecuada selección del arbolado urbano pueden mejorar considerablemente la experiencia cotidiana. “Tener árboles que durante los meses más fríos sean capaces de botar sus hojas para dejar pasar la luz es sumamente importante”, señaló, agregando que “estas bajas temperaturas castigan al peatón, castigan al ciclista” y afectan especialmente a personas mayores y niños.
Al finalizar, destacó experiencias internacionales como Montreal, que cuenta con galerías peatonales subterráneas para mantener activa la vida urbana frente a temperaturas extremas. “En el centro de la ciudad existen 32 kilómetros de galerías peatonales subterráneas, que permiten que las personas se refugien del frío y también se refugien del calor en las épocas más fuertes”, explicó.
Para el director de proyectos, estas iniciativas pueden inspirar soluciones locales, como recuperar galerías, mejorar los recorridos protegidos y avanzar hacia ciudades que puedan seguir siendo habitables y activas durante todo el año.


