Doble Click en Ciudades saludables

La vivienda, las condiciones del barrio y el medioambiente, son parte de los factores urbanos que pueden facilitar una vida más activa y saludable.
Cuando hablamos de salud, habitualmente pensamos en hospitales, consultas médicas o medicamentos. Sin embargo, una parte de las condiciones que favorecen una vida saludable se encuentra mucho antes de llegar al sistema sanitario, ya sea en la vivienda que habitamos, la vereda que permite caminar con seguridad, la plaza que entrega sombra, el transporte que acerca servicios o el espacio público que facilita el encuentro.
Sobre esta relación entre ciudad y salud conversó Fernando Pérez, director de proyectos de Corporación Ciudades, en Doble Click de Tele13 Radio, a propósito de una reciente instancia impulsada por los ministerios de Salud y de Vivienda y Urbanismo para abordar cómo avanzar hacia barrios más saludables.
“Cuando hablamos de ciudades saludables, básicamente estamos hablando de cómo las personas que viven hoy día en la ciudad pueden llevar una vida activa y mantener una buena condición de salud, y cuáles son las ventajas y las alternativas que nos ofrece la ciudad para acercarnos a niveles adecuados de salud”, señaló Fernando.
Durante la conversación, el arquitecto planteó tres dimensiones para abordar este desafío: la vivienda, el barrio y las condiciones ambientales.
La vivienda como primera infraestructura de salud
Condiciones como el hacinamiento, la aislación térmica, la calidad de los materiales, la calefacción o el acceso adecuado a servicios básicos también pueden incidir en la salud de quienes habitan una vivienda. Fernando destacó que, aunque el hacinamiento ha disminuido considerablemente en Chile durante las últimas décadas, sigue siendo una realidad para miles de hogares.
“Cuando hablamos y esperamos tener ciudades saludables, el primer paso tiene que ser la vivienda. En la medida que tengamos viviendas que no están enfermas, por llamarlo de cierta manera, que están bien aisladas, que tienen una buena calefacción, que tienen acceso a agua limpia… es imposible pensar en que vamos a tener una ciudad o ciudadanos saludables si no tenemos esta primera dimensión cubierta”, afirmó.
Barrios que permitan incorporar actividad física a la vida cotidiana
A juicio del director de proyectos de Corporación Ciudades, la segunda dimensión es el barrio. En tal sentido, advirtió que la reciente Encuesta Nacional de Calidad de Vida y Salud arrojó que el 51,2% de la población es físicamente inactiva.
Lo anterior no depende únicamente de la disponibilidad de gimnasios o de instalaciones deportivas. La calidad de las veredas, la existencia de plazas, la sombra, los cruces seguros y los equipamientos cercanos también pueden incentivar —o dificultar— que caminar y moverse formen parte de la rutina.
Entre las personas mayores que viven en sectores vulnerables del Gran Santiago, por ejemplo, solo el 16% se encuentra a 15 minutos caminando de un parque, el 21% de un establecimiento cultural y el 27% de una estación de Metro o Metrotren. “Qué alternativas hoy día nos ofrece la ciudad para salir a caminar, para salir a distraernos, o qué tan protegidos estamos. Cómo incentivar a la gente, sobre todo a las personas mayores, a que salga a la calle, camine y haga ejercicio, si las condiciones que hoy día se encuentran en la calle no son las mejores”, preguntó Fernando.
Calor, contaminación y ruido
A las condiciones de la vivienda y el espacio público se suma el medioambiente urbano, donde la exposición a altas temperaturas, la contaminación atmosférica y el ruido también forman parte de las condiciones que determinan la calidad de vida en una ciudad. Durante la conversación, recordó que más de un millón de personas en Santiago están expuestas durante la noche a niveles elevados de ruido, junto con advertir sobre las dificultades que enfrentan diversos barrios para responder a episodios de calor extremo.
La falta de árboles y sombra, las altas temperaturas en viviendas y espacios públicos e incluso las condiciones térmicas del transporte aparecen así como parte de un mismo desafío urbano.“Si vamos a invitar a la gente a caminar, si vamos a invitar a la gente a respirar aire puro, si vamos a invitar a que la gente se encuentre en diferentes espacios públicos, a que descanse de buena manera, hay que dar esas condiciones”, enfatizó.


