Cambio climático en Chile: Avances en las metas, pero brechas en planificación e inversión urbana

El Día Mundial contra el Cambio Climático se conmemora cada 24 de octubre.
El cambio climático dejó de ser una preocupación de largo plazo para convertirse en uno de los principales desafíos que enfrentan las ciudades chilenas. Las lluvias intensas, inundaciones, aluviones, incendios y olas de calor evidencian la necesidad de anticipar riesgos y preparar los territorios para fenómenos cada vez más exigentes.
En un nuevo Doble Click de Tele13 Radio, Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades, analizó los avances del país en sus compromisos climáticos y advirtió que la adaptación de las ciudades requiere fortalecer la planificación, la inversión preventiva y la infraestructura resiliente. “Efectivamente el cambio climático pasó de ser la agenda del largo plazo, de lo relevante, a más bien la agenda del corto plazo y de lo urgente”, señaló.
Durante la conversación, Martín revisó los compromisos climáticos de Chile, conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), que establecen metas para avanzar en mitigación y adaptación. Entre los ámbitos destacados se encuentran las energías renovables, la electromovilidad, la gestión de residuos, la biodiversidad y la infraestructura. En ese sentido, el director ejecutivo de Corporación Ciudades, si bien valoró los avances en generación eléctrica renovable y transporte, invitó también a aumentar la ambición en otras materias, especialmente en la construcción de infraestructura preparada para enfrentar las nuevas condiciones climáticas.
Una de las principales preocupaciones se relaciona con la meta de incorporar criterios de resiliencia climática en al menos el 50% de la nueva infraestructura hacia 2035. Para Martín, el actual contexto exige avanzar más allá de ese objetivo. “Hoy día estamos viendo el tema de las lluvias, pero también están el calor, las remoción en masa y los incendios forestales”, indicó, enfatizando que la adaptación debe estar incorporada en las decisiones de inversión, desde la construcción de parques hasta los establecimientos de salud y otros equipamientos públicos.
De acuerdo a la plataforma Inversión en Ciudades, desarrollada por Corporación Ciudades junto con la Cámara Chilena de la Construcción, de 10.513 iniciativas de inversión pública urbana analizadas entre 2013 y 2023, apenas 119 estuvieron vinculadas a la reducción del riesgo de desastres, equivalentes a aproximadamente el 1,1% del total. “Por más que hablemos de resiliencia urbana, se invierte muy poquito”, sostuvo Martín, advirtiendo sobre la necesidad de traducir los diagnósticos y compromisos climáticos en proyectos concretos.
A este desafío se suman las brechas de planificación local. Un análisis realizado por Corporación Ciudades, que cruzó el Índice de Riesgo al Cambio Climático del Centro de Estudios Públicos con el avance de los Planes de Acción Comunal de Cambio Climático (PACCC), identificó que 41 de las 126 comunas seleccionadas entre las de mayor riesgo climático no contaban con este instrumento, equivalente al 33%. Estos planes, establecidos por la Ley Marco de Cambio Climático, deben permitir que cada municipio identifique sus amenazas y vulnerabilidades, establezca prioridades y defina medidas de adaptación y mitigación. Como explicó Andrade, “no pueden transformarse en una cartera de buenas intenciones”, sino en hojas de ruta con metas, objetivos y zonas prioritarias.
El desafío adquiere especial relevancia al considerar que una misma amenaza puede generar consecuencias muy distintas entre ciudades e incluso entre barrios. Mientras Santiago enfrenta problemas asociados al calor urbano, la desigual distribución de vegetación y las inundaciones, ciudades como Valparaíso y Concepción combinan exposición a incendios, lluvias intensas y riesgos costeros. En ese escenario, la disponibilidad de información territorial, herramientas como el Atlas de Riesgos Climáticos y una mayor coordinación entre los niveles nacional, regional y municipal resultan fundamentales para orientar inversiones hacia los territorios más vulnerables.
Pese a las brechas, el director ejecutivo de Corporación Ciudades también destacó experiencias regionales donde la coordinación institucional ha permitido avanzar en la elaboración de planes climáticos comunales, a través de asistencia técnica, financiamiento y colaboración entre municipios, gobiernos regionales y el Ministerio del Medio Ambiente. “No es solo una responsabilidad municipal”, señaló.
El desafío, concluyó, es transformar los compromisos climáticos en acciones sostenidas, integrando la planificación, la inversión y las capacidades locales para construir ciudades capaces de anticipar las emergencias, proteger su infraestructura y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Algunos datos
- 41 de 126 comunas prioritarias por riesgo climático no contaban con un PACCC.
- 119 de 10.513 proyectos de inversión pública urbana evaluados entre 2013 y 2023 estuvieron vinculados a la reducción del riesgo de desastres.
- 37% de las comunas no cuenta con un Plan Comunal para la Reducción del Riesgo de Desastres aprobado.
- 50% de la nueva infraestructura con criterios de resiliencia climática hacia 2035 es la meta mencionada por Andrade durante la conversación sobre los compromisos nacionales.


