Crean el primer “parque climático” de Chile: está en Cerrillos y podría reducir hasta 5° de calor a la sombra

Con 6.000 m2 de superficie verde y mobiliario diseñado para bajar las temperaturas, la cuarta etapa del corredor Las Tres Villas convierte a Cerrillos en pionero de un modelo urbano que enfrenta las islas de calor y la desigualdad territorial.
Enmarcado en la iniciativa Barrios por el Clima, alianza en que participan Fundación Ibáñez Atkinson, Fundación Mi Parque, Fundación Bosko, Fundación Patio Vivo, Fundación Reforestemos, Fundación Cerros Isla, Corporación Ciudades y el Magíster en Arquitectura Sustentable y Energía de la Pontificia Universidad Católica de Chile —que busca transformar los espacios públicos más afectados por el calor en entornos resilientes y de encuentro comunitario—, Fundación Mi Parque presentó la cuarta etapa del corredor climático en la parte baja del talud Las Tres Villas, en Cerrillos. En conjunto, estas intervenciones dan origen al primer parque climático de Chile.
La nueva etapa suma más de 340 m2, completando una superficie total de 6.000 m2 que beneficiará a cerca de 13 mil vecinos, quienes contarán con refugios climáticos que reducen hasta 15 grados la temperatura a la sombra, una solución clave para las comunas con menor cobertura vegetal de la Región Metropolitana.
“Cuando actuamos de forma colaborativa con las comunidades, empresas y municipios en un objetivo común, es posible hacer frente a los problemas de la crisis climática que afectan nuestras ciudades. El Parque Climático Cerrillos no es solo una intervención verde, sino que un compromiso concreto con el bienestar de la comuna y un ejemplo de cómo la colaboración puede cambiar la vida cotidiana de las personas”, explica Juan Ignacio Díaz, director ejecutivo de Fundación Mi Parque.
Un estudio de Corporación Ciudades reveló que Cerrillos ha perdido 86 hectáreas de áreas verdes en los últimos 25 años, pasando de 468 hectáreas en 2000 a 382 este año, en parte por la megasequía que afectó a la región en 2015. La diferencia con comunas del sector oriente es significativa: Las Condes registra 3.064 hectáreas y Lo Barnechea 2.682. En el extremo opuesto están Lo Espejo (113 hectáreas) y San Ramón (90), evidenciando una marcada desigualdad territorial.
Según Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades, existen comunas como Cerrillos que presentan una alta vulnerabilidad térmica, con impactos significativos en la calidad de vida. Por ello, afirma, es imprescindible fortalecer y escalar los esfuerzos públicos y privados orientados a mitigar estos efectos. “Esas acciones en los últimos años para revertir esta situación están mostrando resultados concretos y, por tanto, profundizar esta línea de intervención”, concluye.
Además de su impacto climático, el proyecto destaca por su construcción participativa: vecinos del sector trabajaron en el diseño y la plantación, con el apoyo de la Municipalidad de Cerrillos y el financiamiento de Barros & Errázuriz, junto al trabajo de 150 voluntarios, quienes participaron durante la jornada en la plantación de especies vegetales y arbóreas, que aportarán con una importante red de infraestructura climática para aumentar la disponibilidad de áreas verdes en la comuna.
Reducir la temperatura
La estrategia para los refugios climáticos incluye la plantación de especies de bajo consumo hídrico y endémicas de la zona, lo que asegura su adaptación y crecimiento, favorece la biodiversidad y prevalencia de fauna local, además de contribuir a generar sombra y frescor. Entre las especies escogidas se encuentran 75 ejemplares de romero rastrero, 43 de huilmo, 31 de stipa Caudata, 30 de limonium, solidago 26 y 19 especímenes de achillea tygetea.
Por otra parte, el mobiliario también fue diseñado para reducir la temperatura utilizando materiales y tecnologías que promuevan el bienestar climático, garantizando seguridad y mantenimiento a largo plazo: doce bancas de hormigón pulido blanco —que reflejan el calor en vez de absorberlo—, mientras que un sombreadero de 18 m2, bebederos de agua, juegos infantiles, un muro de escalada y luminarias solares complementan el equipamiento.
Los estudios liderados por Renato D’Alençon, investigador UC y encargado de las mediciones del proyecto Barrios por el Clima, muestran una reducción significativa de temperatura en los refugios y parques climáticos, validando el modelo como un aporte efectivo frente a olas de calor cada vez más frecuentes. “Dentro de un mismo sector en la comuna de Cerrillos hemos registrado diferencias de hasta 5°C entre áreas arboladas y otras sin vegetación, lo que da cuenta del potencial de estas intervenciones en espacios públicos”, explica D’Alençon.


